5 Cosas que no sabías sobre el logo de Muspell

Hace unas semanas, hacíamos unas preguntas en nuestro perfil de Instagram (@bemuspell) referidas al nombre y el logo de Muspell. Mucha gente ya sabe lo que significa, pero nos sorprendió que muchas otras personas lo confunden. Nos gusta dar los apuntes después de los exámenes, porque sabemos que sois alumnos avanzados. Así que aquí va un poco de culturilla general muspelliana.

 

1. Muspell tiene origen nórdico

Si señor. Si por algo es famosa la hidromiel, es por ser considerada la cerveza de los vikingos, la bebida de Odín. A pesar de ello, no queríamos que se relacionara directamente con ellos, con todos nuestros respetos, pero sí que en el nombre, dejara claro que la idea que nos llevó a lanzar este proyecto, vino de esa hidromiel tradicional de la que hablan en tantas historias de la mitorlogía nórdica.

Así que tras mucho darle vueltas, y hacer un listado con más de 100 palabras, decidimos llamarlo Muspell. Muspell, o Muspelheim, es el reino del fuego de los dioses nórdicos, y con una buena sonoridad, nos pareció tan preciosa que ya nunca más se volvió a cambiar.

2 . El ‘dibujito’ NO ES UN BIGOTE

Sentimos decepcionaros pero no, no es un bigote. Una de las cosas que más nos sorprendió en su momento fue la cantidad de gente que lo confundía con un señor barbudo, o bigotudo. No es eso, pero tenemos que admitir que se parece bastante, y no nos disgusta la idea.

 

3. El logo es un barco de frente

¿Cómo? Sí, un barco. Siguiendo la misma filosofía que para elegir el nombre, queríamos que tuviese ese origen nórdico, pero sin ser tan evidente. Con esa idea empezamos a pensar en elementos representativos, y se nos antojó que había que conseguir combinar el concepto de barco vikingo visto de frente, con el concepto de un hexágono, representando también las características celdillas de los panales de abejas.

 

Boceto a mano original del logo de Muspell

Boceto original, a mano, del logo de Muspell

Hay que admitir que la idea era buena, pero le faltaba un punto de practicidad, originalidad y por qué no decirlo, profesionaliad. Así que en este punto sólo faltaba una cosa: contarle esto con cara de pena a Juanjo, un gran amigo y ángel de la guarda. Él no es experto en logos ni mucho menos, ni se dedica a ello, pero hasta para la cosa más absurda consigue captar la idea y sacarse de la manga en cosa de 10 minutos un buen diseño. Entonces se lo contamos, le mandamos todo, y efectivamente a los 10 minutos, nos pasa esto:

 

El muy ca%*ón.

Habemus logo. El barco vikingo, de frente, sin ser evidente y con en el que la vela rectangular se había cambiado por el hexágono. Genial. El tema de los colores y eso fue cuestión de ponernos nosotros a probar, pero eso, eso era lo más complicado.

 

4. No siempre fue así

De hecho, ni siquiera iba a ser Muspell el nombre. Cuando teníamos la idea del proyecto, no hacíamos más que buscar nombres y logos relacionados con lo antiguo. La hidromiel es la primera bebida fermentada consumida por el hombre y por ello queríamos encontrar algo relacionado con la historia, y no tanto con los vikingos que ya tienen demasiada fama de beber hidromiel. Algunas ideas tuvieron que ver con los sumerios, considerada la primera civilización, o con los romanos, grandes consumidores de hidromiel.

 

Algunos ejemplos (reales) de nombres y logos anteriores a Muspell:

No terminaron de gustarnos, pero aún siendo ya Muspell, la idea del logo en sí también ha sufrido variaciones, y es que, elegir un buen nombre y una buena imagen, además de muy importante, es muy difícil. Que tenga un significado, un sentido, que suene bien en este y otros idiomas, que sea fácil de recordar, vistoso y llamativo, original, que no esté registrado y que el dominio web esté libre, que los colores transmitan lo que quieres… etc, etc.

 

 

Estas imágenes muestran algunas de tantas modificaciones que se iban haciendo para ir encontrando el definitivo, ir quedándonos con conceptos que nos gustaban de unas y otras hasta llegar a lo que es hoy.

 

 

 

5. Se hicieron más de 300 pruebas

Como suena. La carpeta que contiene todas las pruebas de «logo de Muspell» que no salieron adelante, tiene exactamente 314 archivos. Ya debe de ser difícil para la gente que se dedica a esto. Imagina para nosotros.

Se cambiaba el tamaño del logo, de las letras, sus posiciones, los colores. Se comparaban, se añadían y quitaban elementos. Los sometíamos a votaciones internas y externas, y vuelta a empezar. Llegaron a pasar hasta 5 meses de evolución desde ese primer boceto, hasta el actual.

 


Bien, pues todo esto, sólo para el logo, después vinieron las etiquetas… en las que tras otros tantos cientos de pruebas fallidas, otra buena amiga, Laura, hizo la obra de arte de la Muspell Original, la primera variedad que vio la luz. Pero esto es otro tema del que ya hablaremos

Ahora ya sabéis las preguntas del cuestionario, y unas cuantas cosas más. Está claro que hacer un logo no es sencillo, pero si quieres hacerlo bien, tendrás que tener, tú, tu equipo y allegados, una base de conocimientos gráficos/informáticos, muchísimo interés y curiosidad por todo lo que rodea al mundo de los logos y la comunicación, mucha, mucha paciencia, y humildad para escuchar lo que dice la gente y admitir cuando tu trabajo, aunque con muy buena intención, no es del todo bueno.

La otra opción es tener bastante dinero, pero desde luego imposible no hay nada. Nosotros estamos muy orgullosos de nuestro logo y nuestro trabajo.

Dicho esto, cuéntanos con sinceridad qué te parece nuestro logo, ¿te gusta? ¿sigues viendo el bigote? Y si tienes algún proyecto en el que estés pasando por este proceso, estamos encantados de escucharte y ayudarte desde nuestra humilde experiencia.

 

#BeMuspell

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